Una historia con la que identificarse

Ginier Delgado Díaz: Una historia de resiliencia y perseverancia que representa a quienes, como ella, no se rinden y triunfan ante las dificultades

Por:Andrea Suarez Morales


                                            Ginier Delgado Díaz, una mujer fuerte y decidida a vencer las dificultades. Foto: Ginier Delgado Díaz.

Ginier Delgado Díaz es una enfermera y madre soltera  que, al igual que tantas otras, se ha vuelto resiliente gracias a los golpes de la vida.Enfrenta la dificultad de regresar a Puerto Rico tras vivir diez años en Estados Unidos. Su historia demuestra cómo la resiliencia y la determinación pueden transformar los desafíos en logros, y hoy su experiencia sirve de motivación a cientos de mujeres y jóvenes que necesitan una representación de sus propias dificultades, tal como las que ella ya superó y que muchos aún atraviesan.

Luego de diez años viviendo en Estados Unidos, Ginier Delgado Díaz decidió volver a su querido Puerto Rico. Esta transición ha venido acompañada de muchos retos, los cuales Ginier ha logrado enfrentar con la frente en alto. A través de su historia podemos ver resiliencia y una fe inquebrantable a pesar de los golpes de la vida. En algún momento se sintió perdida, pero logró encontrar su norte: Dios. Para ella, atravesar lo que vivió hubiese sido imposible sin Él. Su pasión por Dios ha creado en ella una devoción inquebrantable y una fe firme que han sido el motor que la impulsa a seguir adelante.

Ginier reconoce que hay cientos de mujeres que pasan por lo que ella ha pasado, e incluso por situaciones peores. Es por eso que, a través de su historia, quiere ser un espejo para aquellos que enfrentan lo mismo, demostrándoles que sí se puede llegar a la línea de meta. Con su experiencia, ha decidido ayudar a jóvenes que apenas comienzan a vivir, para que no cometan los mismos errores que ella cometió. Todo lo que ha atravesado la ha convertido en la mujer ejemplar con la cual muchos se identifican y en quien otros se inspiran ya que su historia confirma lo que muchos saben ya, si se puede.

     Después de una decada en Estados Unidos, donde ejerció su profesión de enfermeria con pasión y entrega, decidió que era hora de volver a casa con su familia. El proceso de transición fue uno increíblemente difícil para ella, ya que trajo retos que no esperaba.

¿Cómo ha sido para ti el proceso de transición de volver a Puerto Rico luego de tanto tiempo en Estados Unidos?
Pues al principio fue bien, pero después fue muy fuerte. Fue un cambio drástico, más a nivel económico que personal, pero hoy entiendo que era un cambio necesario. A nivel económico no veo lo mismo que veía antes, pero hasta ahora, gracias al Señor, no me ha faltado nada. Esta nueva realidad me ha hecho esforzarme cada día para poder trabajar más fuerte por lo que quiero.

¿En dónde estás trabajando actualmente?
Actualmente ya no trabajo en una sala de emergencia, aunque me encanta y daría todo por volver a una. Eso no significa que no esté feliz con lo que hago ahora, que es trabajar en un laboratorio, pero sí, honestamente extraño la sala de emergencias.

¿Cómo se ha sentido ese cambio entre la sala de emergencia y el laboratorio?
Ha sido un cambio un poquito chocante al principio porque ya estoy acostumbrada al caos de la sala de emergencia y a la carrera en adrenalina, que ahora, al estar en un trabajo más pasivo, me tocó acostumbrarme a la paz.

¿Por qué razón dejaste la sala de emergencia si te apasiona tanto?
Pues te explico: en Estados Unidos les pagan muy bien a las enfermeras, que esa fue la razón por la que me fui para allá y por la cual duré tanto allá, pero aquí en Puerto Rico no pagan bien y los horarios son demasiado injustos, además de que quiero dedicarle más tiempo a mi hija y a la iglesia.

    Esta mujer no solo es una mujer trabajadora, sino también una excelente madre que lucha día a día por el bienestar de su preciada hija. Día a día lucha para poder darle el bienestar que merece. La hija de Ginier es una joven adolescente que ha inspirado a su madre a ayudar a la comunidad juvenil de su iglesia. La fe es el motor de Ginier y gracias a este motor se mantiene a flote, y por esto ha decidido transmitir a la comunidad de jóvenes de su iglesia lo bueno que ha sido Dios con ella y cómo Él los puede ayudar.

¿Se te dificultó más la situación por el hecho de que eres madre soltera?
Sí y no. El padre de mi hija me ayuda mucho; es un padre presente, por lo tanto, por ese lado no enfrenté dificultad porque él cuidaba de nuestra hija. Yo diría que mi dificultad era más mental porque a veces sentía que no le daba lo suficiente a mi hija o me preocupaba que no le fuera a dar lo suficiente.

Ahora mismo eres madre soltera, pero hace unos meses te ibas a casar. ¿Cómo esto ha afectado tu persona?
Pues me afectó bastante porque fue algo inesperado que me dolió mucho, pero aprendí que Dios tiene el control de todo, que sus tiempos son perfectos, que sus "sí" son sí y sus "no" son no; los "no" te protegen, pero los "sí" te bendicen mucho. Como dije, fue difícil y muy chocante, pero ha sido una temporada de crecimiento espiritual, emocional y de sanidad más que nada. Este proceso me hizo descubrir áreas de mi vida que tenía escondidas y debía sanar.

¿A qué iglesia asistes?
Asisto a Iglesia Cristo Rey en Hatillo.

¿Qué papel juega para ti la iglesia en tu vida privada?
Muy importante. Yo creo que la iglesia para mí es mi segundo hogar, es mi lugar de sanidad, de llegar a poder derramarme y sentir el apoyo de todos los que están alrededor, el amor, el abrazo de Dios a través de cada persona, las palabras de aliento, las palabras de “encouragement”… no me acuerdo cómo se dice en español, sorry.

Fragmento de entrevista a Ginier Delgado Díaz, en donde ella habla sobre su resiliencia, su fe y su determinación. Por Andrea Suárez Morales.

¿Qué rol juegas en tu iglesia?

Actualmente tengo la dicha de trabajar con los jóvenes de la iglesia. No soy la líder, pero trabajo mano a mano con ellos y en verdad me fascina. A mí siempre me ha gustado trabajar con la juventud. Me gusta poder darles apoyo y ser ese adulto que en algún punto yo necesité, pero no tuve.

¿Qué buscas sembrar en los jóvenes más allá de lo espiritual?
Seguridad, liderazgo, valentía, identidad en Cristo, que es muy importante en este tiempo ya que la juventud está muy bombardeada por las redes sociales y las agendas que están corriendo por ahí. Y como ya yo salí de ahí y ya yo vengo de ese ambiente y de vivir una vida que no era tan alineada al plan perfecto de Dios, siento que puedo ser de ayuda para aportar algo positivo en la vida de estos jóvenes que lo necesitan.

    La historia de Ginier Delgado Díaz es un testimonio que hace eco a la incontable cantidad de historias similares a la suya. A través de sus vivencias se puede apreciar cómo funciona como un espejo para las personas que pasan por lo que ella pasó, pero cuyas son pasadas por alto. Por esta razón, su relato se convierte en una historia que valida la lucha de cientos de personas que, como ella, han sido resilientes y no se rinden. Su testimonio nos recuerda que hay quienes siguen siendo fuertes y no se dejan caer, aun cuando la vida se vuelve difícil.

Muchos se inspiran en ella, especialmente quienes atraviesan situaciones similares, porque son historias como la de Ginier las que les demuestran que rendirse no es una opción y que llegar al final sí es posible. Si ella, al igual que cientos de personas, ha podido salir adelante, aquellos que estén enfrentando dificultades también pueden lograrlo.




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